domingo 16 de mayo de 2010

Recordar sin lastimar.

Creo que a la mayoría de nosotros nos formaron para triunfar en cada proyecto que tomáramos, nunca se nos enseño a pensar que con el tiempo, el cambio en el mundo y el cambio en nuestra vidas, ocasionarían desajustes que deberíamos de afrontar y resolver.


En nuestro camino por el mundo, es difícil imaginar lo que seremos o haremos cuando los años pasen por medio de nuestros proyectos, con el tiempo todos y cada uno de nosotros se deberá de dar cuenta que las cosas no siempre, o casi nunca salen como las planeamos.


Una de las decisiones mas importantes en nuestras vidas es la de compartir con una pareja, nuestro techo nuestra salud, nuestros hábitos nuestros miedos y nuestros logros, sin duda es una de las cosas mas difíciles de nuestra vida, pues al final estamos hablando de dos personas que por mas que se parezcan, se quieran y hayan sido educadas de forma similar, finalmente son diferentes persona y como tal, tiene todo el derecho a opinar, pensar, planear y hacer las cosas de una manera distinta a nosotros.


Yo estoy convencido de que no pude encontrar en mi camino a una mujer mejor que mi esposa, es sin duda el mejor regalo que me ha dado la vida, es una mujer hermosa, sensible, tierna, una perfecta madre e hija, una insustituible hermana y una alegría y goce para quien la conoce, sin embargo algo se rompió.


Luchamos todos los días para salir adelante con nuestros sueños, pero no podemos hablar siempre terminamos por discutir cada una de nuestras opiniones, no hay nada que me duela mas que no poder parar de pronto y decirle ... recuerda que te adoro, sin embargo, todo me hace pensar que en algún momento de nuestras vidas, dejamos apagada una vela y esa, precisamente esa es la que nos hace no saber por donde continuar el camino.


Claro, no es perfecta y yo tampoco, tenemos muy definido nuestro carácter el cual de pronto choca como un tren e impide encontrar la salida, pero eso, es lo de menos, me quiere y la quiero, mi cuida y la cuido luchamos por los hijos cada segundo de nuestras vidas, pero los besos, esos, esos se terminaron, se terminaron junto con las caricias, junto con los te amo, se fueron quedando atrás, al parecer donde dejamos apagada esa famosa vela.


Y hoy, ya no entiendo a donde nos dirigimos, de pronto nuestras vidas se cruzan pero solo por un momento, generalmente cada quien va por su camino, seguimos queriendonos mucho, pero es mejor separados. prefiero recordar cada sonrisa de ella, cada sueño, cada caricia, cada beso, pero solo sin enojarme ni levantar la voz, sin discutir sin lastimar.


Es difícil encontrarse en este punto del camino y comenzar a contar los defectos del otro pienso que sería mejor empezar a planear nuestro futuro juntos viendo crecer a nuestros dos maravillosos hombres, aunque la verdad es que hoy siento que mi amor por ella es tan grande que prefiero verla de vez en cuando, estoy seguro que sería menos difícil vivir con su recuerdo y besarla con cariño de vez en cuando.