domingo 3 de enero de 2010

Nunca digas Nunca , nunca digas Siempre.

A Doña Odette la considero una Mujer absolutamente sabia, es evidente que no sólo ella puede ser tan precisa en sus opiniones y pensamiento, eso lo da la edad.

Y como me considero un caballero soy incapaz de revelar los años que ella acumula de experiencia.

El hecho es que desde que conocí a mi primer gran amor, ella que es hija de Doña Odette, me dijo que prefería que no le prometiera amor para siempre, y que tampoco dijera que eso o aquello nunca lo haría porque como dice su Mamá lo que primero se castiga es la lengua.

Así fue entonces, ni ella ni yo nos juramos un amor para siempre y jamás dijimos jamás haré tal cosa porque siempre estuvimos concientes de que todo podía pasar y lo peor de todo es que pasó de todo, nuestro amor vive colgado de una frágil cuerda de confianza y nuestras vidas se han ido sin querer por diferentes caminos.

Ahora que vivimos una nueva década y nos encontramos de frente al año 2010, yo les propongo que hagamos caso de lo que Doña Odette dice, no juremos para siempre, no vivamos atados a personas o cosas que no lo merecen, no pensemos que somos infalibles y sobre todo no permitamos que la vida se aleje sin haberla disfrutado al máximo.

Hoy sin importar el año nuevo, millones de personas sufren por nuestra irresponsabilidad y por nuestra falta de sensibilidad, hoy muchas Mujeres luchan contra el cáncer cervicouterino o mamario y a pocos les importa si lo que mas les lastima es haber perdido el cabello, lo bueno es que también hoy habemos personas en que no pararemos hasta ver que todas y cada una de las necesidades de el mundo están siendo atendidas.

Este Blog va directamente al corazón de todas Ustedes a quienes yo considero que pueden y deben ser el motor de un cambio en nuestra responsabilidad social, no pensemos como diría Doña Odette en que eso no nos va a pasar, ni en que nunca lo sufriremos, todas deben de comenzar a dejar a un lado las apariencias y dedicarse la vida a luchar por los que no tienen voz, por los que nadie escucha, por los que sin distraer mucho de nuestro trabajo cotidiano podemos y debemos ser concientes que la belleza se lleva dentro y que las buenas obras no se presumen ni tienen marca ni se compran en tiendas exclusivas.

No pido mucho, solo que así como esas dos peticiones de no prometer y no jurar que nunca haría algo, marcaron mi vida, Ustedes puedan capturar la esencia de este mensaje con el simple hecho de gozar la vida al máximo, comprar como buenas mujeres, estrenar zapatos, comer rico, ir a un buen masaje, pero también tener siempre presente que hay que cuidarse y hay que cuidar a los que menos pueden defenderse.

Un Beso y mis mejores deseos para este nuevo año… Yo aquí me bajo ¡